Pozos de bombeo de aguas residuales: ¿cómo funcionan?

El funcionamiento de los pozos de bombeo se basa en un sistema de interruptores de nivel tipo boya que determinan la acción que deben realizar las bombas en función del nivel de agua que hay en el pozo según el momento.

 

Tipos de pozo de bombeo

Existen dos tipos de pozo de bombeo:

  1. Pozo de una bomba: estos están comandados por 3 boyas; la primera boya determina el nivel de paro de la bomba, la segunda activa el bombeo y la tercera (de nivel máximo) indica a través de una alarma si hay algún fallo de la bomba o del sistema.
  2. Pozo de dos bombas: estos incorporan una cuarta boya que actúa sobre la segunda en el caso de que la primera no sea capaz de evacuar toda el agua que llega al pozo. Los pozos de 2 bombas cuentan con un sistema de alternancia de bombas que permite repartir el tiempo de funcionamiento de cada una de ellas.

 

Estructura de los pozos de bombeo

Por norma general estos pozos de bombeo están formados por un depósito de almacenamiento y una bomba de elevación.

Depósito de almacenamiento

Es la componente encargada de recoger las aguas residuales. Recibe y almacena estas aguas que posteriormente se bombearan hasta el punto de vertido. Este depósito cuenta con unos interruptores que detectan el nivel de las aguas residuales y activan o desactivan la bomba en función de la cantidad de agua que hay en él.

Bomba de elevación

Es una bomba apta para aguas residuales. Esta aspira el agua del depósito de almacenamiento y la eleva hasta el punto de vertido. La bomba debe estar bien dimensionada para que tenga la suficiente potencia para salvar el desnivel que exista entre el pozo y el punto de vertido.

Según el modelo, los pozos de bombeo pueden incorporar una o dos bombas y pueden llegar a alcanzar y superar los tres metros de profundidad. Por norma general, los pozos de bombeo suelen incorporar una bomba trituradora que sirve para trocear los componentes sólidos y, de esta forma, facilitar su bombeo.

 

Tipos de pozo de bombeo según su uso

Más allá de las características generales, los pozos de bombeo se clasifican según el uso para el que vayan destinados. Existen dos tipos:

  1. Pozos de bombeo para aguas sucias: están destinados al achique de todo tipo de aguas, ya sean residuales, domésticas fecales, grises, contaminadas por residuos sólidos, etc. Pueden tener tanto una como dos bombas.
  2. Pozos de bombeo para aguas limpias: dentro de este tipo se encuentran los pozos de aguas pluviales, aunque cabe destacar que se pueden utilizar también para aguas potables.

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